Economía, Precios

Si el Gobierno no controla los precios, lo deberá resolver la ciudadanía

Canasta de monedas

El control de los precios y la recuperación de nuestra moneda debería ser uno de los puntos fundamentales de nuestros gobernantes, el no llevarlo adelante deja estas políticas fundamentales en aquellos que solo tienen una visión monetarista del funcionamiento de la economía y esta debe ser una ciencia al servicio de los Hombres y Mujeres, por eso es hora de que los Ciudadanos/as actúen en defensa propia.

Por: Fernando Alfredo Cantero

En la Argentina hace más de 50 años que se discute el tema inflacionario, y la mayoría de los economistas del establishment, sostienen que la culpa es de la emisión.

¿De donde viene la idea de que la inflación es por emisión? La mayoría toma el ejemplo de la Alemania de pos primera guerra, cuando este país, para hacer frente de los gastos de la guerra, se dedicó ha resolver el problema imprimiendo su dinero, el marco, o bonos de guerra. Antes de la guerra el marco equivalía a cuatro libras esterlinas; terminada esta, llego a cien millones de libras esterlinas por marco.

El libro “Cuando muere el dinero” de Adam Ferguson, explica el tema de Alemania como un gran equívoco: ante la misma situación Inglaterra en vez de recurrir a la emisión, lo resolvió poniendo un impuesto a las empresas que salieron favorecidas por la guerra.

En la Argentina la inflación no es por emisión sino, fundamentalmente, por posición dominante, especialmente en la Canasta Básica de Alimentos. Estas son entre otras las empresas dominantes en nuestro país: Coca-Cola, Danone, Grupo Arcor, Molinos, Ledesma, Bagley Latinoamérica, Mastellone, AGD, Molinos Cañuelas, Molinos Rio de la Plata, Unilever, P&G y Paladini. A esto debemos agregar las grandes superficies de comercialización como Coto, Carrefour, Vea, Disco entre otras, que tienen rentabilidades que superan ampliamente a las que obtienen las empresas del mismo sector en los países Europeos y EEUU.

Nuestro país tiene legislación para hacer frente a estas situaciones. La ley 16.454 está destinada a promover el normal abastecimiento y distribución de calidad/precio de todos los bienes y servicios económicos que afectan la condición de vida de la población. Dicha ley fue varias veces modificada pero mantiene su espíritu.

La ley 24.440 de defensa del consumidor, tiene vigencia, pero no se crearon todavía los tribunales del consumidor. Estos están inermes ante las grandes empresas de alimentos pero también frente a las de servicios como la electricidad y el gas: durante la década del noventa la rentabilidad de estas empresas era del dieciséis por ciento en dólares, cuando en sus países de origen no superan el cuatro por ciento. Otra cuestión central es la telefonía celular e internet, servicios que son fundamentales para la vida diaria, que todavía no han sido declarados como servicio público y, por lo tanto, deja el precio de estos servicios al libre albedrío de las empresas que prestan el servicio.

Debemos recurrir a la Ciudadanía para defender sus ingresos reales, porque los precios de los alimentos, de los productos de aseo personal y de limpieza del hogar, como los servicios públicos que son de profunda necesidad en los tiempos que estamos, no pueden ser la variable de ajuste y la forma de enriquecer al capital concentrado.

Volviendo a la idea de la emisión como culpable de la inflación en la Argentina, cuando vemos como es el circulante en los países desarrollados, el mismo es el cien por ciento del PBI, en la Argentina no supera el cuarenta por ciento.

El gran problema está en que nuestra moneda no es reserva de valor: cuando la sociedad percibe que puede haber inconvenientes con la inflación o con el proceso que lleva a devaluar nuestra moneda, corren a la compra de divisas extranjeras.

Desde que se produjo la devaluación de nuestra moneda en 1975 en un solo día del ciento sesenta y cuatro por ciento, la Argentina entro en un espiral de corridas financieras contra nuestra moneda y es sabido que si quieres destruir un país, la destrucción de la moneda es un acto de guerra fundamental y esto se utilizó para destruir el aparato productivo del país.

En el año 1978 se publicó el primer departamento en dólares. Este acto fue el hecho donde se sentaron las bases de la valorización financiera y, con esta, la era donde nuestra moneda dejó ser reserva de valor.

La recuperación de nuestra economía está en manos de nuestros gobernantes, pero es fundamental el accionar de la Ciudadanía.

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